El mediocampista ofensivo recibió la confianza de Marcelo Gallardo y tuvo un buen primer tiempo que terminó de la peor manera: salió por una molestia.

River Plate no pudo hacer pie en el Superclásico más grande del mundo y se quedó con las manos vacías en condición de local, que a pesar de la derrota sigue estando dentro de la zona de clasificación a los cuartos de la Copa de la Liga. En este partido, Esequiel Barco venía siendo de lo mejor del Millonario en el primer tiempo, pero todo se desmoronó de manera inesperada.

Esequiel fue elogiado por Marcelo Gallardo tras el partido de la fecha 5 ante San Lorenzo y, para recibir a Gimnasia de La Plata, volvió a ser titular por sobre Agustín Palavecino. En el estadio Monumental ante el elenco platense fue creador de dos penales que más tarde Enzo Fernández en primera instancia y luego Julián Álvarez cambiarían por gol.

Para el duelo ante el Xeneize, el ex Independiente tenía la posibilidad de ratificar lo bueno hecho hasta el momento frente a la gente y, durante todo el primer tiempo, lo logró: casi todos los ataques que generaron riesgo llegaron por su sector, complicándole la tarea a Luis Advíncula. Sobre el inicio del segundo tiempo llegó el punto de quiebre: sintió una molestia en el posterior de su pierna izquierda y salió reemplazado a los 15 minutos por Braian Romero.

La buena noticia es que se trataría solamente de una fatiga muscular. De cara al choque ante Defensa y Justicia, que será dentro de dos semanas tras el parate por la última doble fecha de eliminatorias, Esequiel podría estar recuperado y a disposición del DT que confía y mucho en sus aptitudes.

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