El entrenador habló en conferencia de prensa en el Nuevo Gasómetro, luego del triunfo de River sobre San Lorenzo.

En medio de la incertidumbre por la irregularidad del equipo, el Millonario consiguió un triunfo valiosisímo. Le ganó 1 a 0 al Ciclón, de visitante, con gol de Emanuel Mammana.

El Muñeco destacó lo realizado por su equipo en el primer tiempo, aunque fue autocrítico y dejó en claro que aún tiene mucho por trabajar. “Yo soy un tipo realista: hoy ganamos, tuvimos pasajes de buen fútbol, pero no fuimos una maravilla”.

En ese sentido, señaló que la victoria fue “necesaria para el espíritu del equipo” y, consultado sobre el abrazo fraternal de los jugadores del Más Grande abrazados en el círculo central post partido, fue claro: “Una foto no dice nada. Tenés que mostrar un proceso. Si no, no tiene sentido. Los jugadores sintieron que tenían que hacer eso porque venían de dos derrotas duras, pero no me sorprende”.

“(El triunfo) sirve para salir de la racha negativa que teníamos, veníamos de dos partidos importantes para nosotros y de habernos quedado sin nada. Era un partido más para ver si estábamos en condiciones de dar un paso adelante. Era importante para la confianza de los jugadores, para la unidad grupal que siempre es necesaria en los momentos dificiles. También hay que mantener la calma, la cabeza, no desperarse e intentar en el próximo partido estar presentes: hoy lo estuvimos”, añadió Napoleón.

Y fue claro sobre la ilusión de continuar en la pelea por el campeonato: “Ganamos (...) Lo hicimos en una cancha difícil con un rival muy difícil. Esto nos da posibilidades de seguir pensando que se puede. Si ganamos, vamos a tener posibilidades. Un equipo que ganó cinco partidos consecutivos se puso a tiro del campeonato, acá tenés que ganar. Quedan siete partidos, si ganamos la mayoría de ellos vamos a llegar con posibilidades. De otra manera, no”.

Más allá del análisis, respaldó fuertemente a sus jugadores: “Hasta la expulsión de Herrera tuvimos el control del juego, pero no mucha profundidad. San Lorenzo es un equipo con una gran estructura defensiva. Teníamos que mantener el espíritu de equipo para ganar el partido y así fue”.

“Sufrimos el cansancio de la seguidilla de partidos, uno de los más cansados era Nicolás De La Cruz”, mencionó más allá del repaso colectivo, hizo hincapié individualmente. “A Barco le falta entender que tiene que tener mejores decisiones. Está en proceso, es un chico muy joven, que se fue muy joven a un fútbol donde no creció como tendría que haber crecido. Es un proceso de aprendizaje el que debe tener para involucrarse en el funcionamiento del equipo”.

“Lo bueno de Esequiel es que la pide siempre, no se enconde nunca. Para eso hay que tener personalidad y coraje para pedir la pelota cuando te equivocás. Eso es muy importante en el fútbol de hoy. He visto muy buenos jugadores que ante el error pasaba mucho tiempo hasta que volvía a pedir la pelota. Eso se llama coraje y yo quiero jugadores así”, remarcó el DT del Más Grande.