El juvenil que parece tener más de 100 partidos con River volvió a ser la pieza clave del equipo.

En un partido trabado, que comenzó con mucha más ganas que fútbol, Enzo fue nuevamente el termómetro del equipo y cada vez que la pelota pasó por sus pies, RIver tuvo situaciones claras y de gran peligro. En un equipo donde la araña suele llevarse todas los flashes, el mediocampista destacó frente al cuervo.

La adaptación terminó hace rato, desde fines del torneo pasado, Enzo Fernández es un jugador a la altura del Millonario, indispensable. Aún con niveles muy altos de otros chicos como Simón y Julián o su tocayo en mitad de cancha, el ex defensa y justicia maneja los tiempos de equipo.

Frente a San Lorenzo no fue la excepción, tas el penal atajado por Armani, el equipo creció y junto al dominio de la pelota pudo imprimir el juego tan característico A partir de este momento empezó el show del pibe, quien, como se dice en el barrio "hizo lo que quiso". Ya sea por los pases filtrados, por su ocupación de los espacios, la presión constante e incansable se transformó en un apellido fundamental del 11 inicial.

¿Qué le faltó? Simplemente el gol, con eso hubiese tenido el partido perfecto, pero ente los postes del arcos y Torrico, le negaron el grito sagrado en algunas oportunidades. Sin embargo esto no empaña en absoluto un partido al borde de la perfección

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